miércoles, 25 de mayo de 2011

Saber lo que se quiere

Lo más importante en toda empresa que quieras emprender, es saber lo que quieres, que es lo que realmente quieres conseguir, una vez teniendo eso, tendrás prácticamente el camino recorrido, porque sino sabes eso, todo lo que hagas no tendrá sentido, gastarás fuerza inútilmente, y no tendrás resultando, cayendo lo más probable en el desaliento. Pero para saber lo que realmente se quiere, no es fácil, hay que ir descartando cosas, desprenderse de otras, es limpiar, como cuando haces un aseo profundo en casas, y ves cosas que guardaste en el pasado y que ahora no tienen mayor sentido seguirlas cuidando, entonces las tiras, y te empiezas a sentir más renovado, tienes claro con lo que te quedaste. De ese mismo modo, debes limpiar tu espíritu, dejar atrás las cosas del pasado que sólo son peso, que son trabas para que avances por la vida, sólo deshaciéndote de esas cosas, encontrarás la fuerza para ver nuevas oportunidades, tu mente quedará más despejada, y sobretodo, debes abrirte, abrirte en el amplio sentido, a conocer, a buscar, a escuchar, a observar lo que quizás antes desechaste de plano por tus antiguas percepciones, debes darle una segunda oportunidad, a veces te sorprenderás hallar respuestas que no pensaste descubrir, el consejo adecuado en esa persona que no quisiste antes escuchar, y cuando aquello ocurra, agradece, agradece de corazón la nueva oportunidad, por que sin dudas estarás creciendo, ni importa cuanto, lo importantes es que no sigues estancado como antes. Una luz al final de la caverna, siempre es un aliciente para continuar. Que tengas un bello día, y que el proceso de limpieza de tu interior, te de fuerzas para seguir en éste arduo camino a la felicidad plena.

Sol de la mañana


El sol entra cada mañana soleada a través de la ventana de mi cocina, y hoy me percaté de ello. No quiero decir que antes no me diera cuenta que eso ocurría, sino que hoy me dí cuenta de la simple importancia que tiene ese pequeño y gran detalle. ¿Cuantas ventanas de cocina reciben el sol cada mañana? no son todas y de ¿en aquellas que entra el sol cuantas personas están en ellas para darse cuenta? ¿cuantas cocinas vacías sin que nadie vea el sol que entra por la ventana? y de aquellas que están ¿cuantas habrá como yo, que no me daba cuenta de lo hermoso que es empezar el día, con el sol entrando a través de tu ventana? Sin duda, deben ser muchos, como habrá otros que ya despiertos de la letanía de la rutina, despertarán contentos al ver entrar esos rayitos de sol, que calientan pero no sofocan, que iluminan pero no encandilan, que alegran con su simpleza. Y ¿en tu cocina entra la luz del sol?