sábado, 28 de mayo de 2016

¿Y si no hubieses nacido?

Alguna vez te haz cuestionado la posibilidad de haber sido algunos de los 249.999.999 espermatozoides (250.000.000 promedio) que quedaron en el camino de la fecundación...o que hubieses salido en un día donde tu madre no hubiese ovulado, etc., etc., supongo que no; pues las veces que lo he planteado me quedan mirando como bicho raro...cómo diciéndose "¿a quien se le puede ocurrir eso?", pues yo me lo he preguntado más de una vez. Tanto cuando estoy pletórico o profundamente bajoneado, lo cierto, es que lo hago en un acto de conciencia máxima, para gozar cada segundo de vida (como en éstos momentos que mientras escribo, escucho a Kenny G, y su música se interna en mi cuerpo de un modo mágico, que no se explicar).

Así, en momentos cómo éste mi mente se devuelve a mirarme y me pregunta ¿Y si no hubieses nacido? una pregunta, para lo cual nunca he encontrado una respuesta, pues se me aprieta el estómago de tan sólo cuestionar la posibilidad ...y prefiero salir arrancando por los pasillos del desvarío, mientras mi mente me persigue, increpándome a que conteste de una vez por todas. 

La mayoría de las veces en que me he cuestionado ha sido cuando todo mi ser se halla inmerso en una sensación profunda que me supera, a veces cuando el peso de la soledad me plasta, o cuando la maravilla de una puesta de sol, pareciera quemarme la vista con sus colores, o cuando el perfume de una mujer y la tibieza de su piel se cuela por los poros de mi cuerpo.

Sin más te invito a pensar en algo tan sencillo aparentemente, cómo si fuera la llave para entender tu propia existencia, o darle sentido a la misma. Aún en la oscuridad y la desgracia, siempre está presente la esperanza, sólo tienes que tomarle la mano con la fe del corazón y dejar que te guíe hacia la luz del alma.

Un abrazo cósmico, de esos que nos hacen tanta falta por estos días.