La Estrella que quería bajar a la tierra

Todas las noches, como de costumbre, la pequeña estrella se vestía de luz y se disponía a permanecer así hasta el amanecer. Su rutina le parecía más bien una pérdida de tiempo, algo sin sentido, ella quería ser una estrella fugaz, viajar por el espacio aunque tuviera que perecer en la travesía.

Un día, amaneció más nostálgica que de costumbre y sintió la voz de un niño que la señalaba desde la tierra diciéndole a su padre, “esa es mi estrella papá, si algún día muero viajaré hasta ella y me quedaré ahí para siempre, para estar vigilándote del espacio”. El pequeño de apenas 5 años tenía cáncer y su padre, no pudo contener las lágrimas ante lo exclamado por su hijo.

Desde entonces y con autorización del sol y la luna, la estrella podía acercarse un poco cada día para que el niño, la pudiera contemplar mejor. Al cabo de un año, a los ojos del pequeño parecía haber aumentado cinco veces su tamaño y cada día se la mostraba a su padre, quien imaginaba que aquella estrella venía en busca de su hijo. Mientras por una ventana, el niño miraba lleno de alegría, como la estrella se acercaba un poco más, en la otra su padre sollozaba acongojado por tal hecho (sólo su esposa lograba consolarle)

Lo cierto es que el infante extrañamente comenzó a mejorar, y mostró tal mejoría que los médicos no lograban dar crédito. Pero, como suele suceder, un científico alertó del acercamiento de la estrella y se produjo a nivel mundial, todo tipo de conjeturas, desde las más idealistas a las más fatídicas. Lo cierto es que el sol y la luna, le pidieron a la joven estrella comenzara a retroceder, porque los habitantes de la tierra se estaban asustando. A regañadientes hizo caso. En tanto el menor, comenzó a empeorar de salud. La estrella y el niño se iban apagando lentamente, una porque cuando había encontrado un sentido a su vida no podía ayudar al pequeño y el otro porque pensó que la estrella se había enojado con él y que lo rechazaba.

Cierta noche, la estrella desesperada por saber que éste agonizaba, decidió presentarse a través de un sueño. Aquella noche, el pequeño deliraba de fiebre, sus padres suponían lo peor, mientras éste susurraba las siguientes palabras "estrellita, estrellita, por qué me has abandonado"...Tras un instante los padres vieron como una luz iluminaba toda la habitación, el niño comenzó a sonreír, y la estrella le explicó al oído lo sucedido en la tierra. Después de un rato, se le bajó la fiebre y se recuperó totalmente. Desde entonces todas las noches, se sienta en la ventana con su padre en la ventana y conversan con su amiga estrella que le salvó la vida.

Cuando me siento perdido


Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido

estándome con el sabor de tus labios

mientras regresas por la noche.

Sólo entonces logro fundirme

en un instante sin lamentos

que me transporte

más allá de las tinieblas.

Porque cuando estás conmigo

el perfume de tu piel

me embriaga los sentidos y

puedo sentir que la vida me sonríe.

No me canso de tus labios

adheridos a los míos, de noche de día,

y quedarme contemplando

mientras te hago mía.

Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido,

me gusta abandonarme

entre el nido de tus piernas

donde se funde

el temor de mis sueños heridos.

Y me despierto a medianoche

sólo para reencontrarme en tus ojos

y saber que no estoy disipado,

como naufrago lacerado

a la deriva de tus silencios.

Bajo la luz de la luna,

me deleito con promesas incumplidas

tú dormitas y

yo perezco cada instante a tu lado

pleno de amor por ti.

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