viernes, 29 de julio de 2011

¿Y si hoy fuera tu último día?


¿Que pasaría entonces por tu cabeza? Se me ocurre que lo primero que te vendría a tu mente sería pensar en las cosas que te faltaron por vivir, en las cosas que dejarías de hacer, en las personas que dejarías de ver y compartir, en aquello que no le dijiste a un ser amado, o tal vez en que no alcanzarías a pedir disculpas por todos tus errores, en fin la lista puede ser interminable. Pero quizás en ese momento logres detenerte un instante para apreciar el sol, el cielo y si eres aún más privilegiado (como lo somos algunos) quizás hasta puedas contemplar el mar, y darte cuenta que esas cosas siempre estuvieron ahí, eras tú quien “no tenías tiempo para verlas”.

¿Crees tú que luego de saber que vas a morir, podría preocuparte si a tu auto le hace mantención? ¿Si la plata que tienes guardada alcanza para fin de mes? ¿O quien limpiará la casa? o ¿se preocupará de mantener tus zapatos ordenados como a ti te gusta? ¿Sí te vas a perder el partido de tu equipo el próximo domingo? o ¿Quién lavará a mano esa blusa que tanto cuidas? ¿Por qué sólo en ese instante le das un distinto valor a las cosas? Absurda pregunta me dirás, el tema es que te vas a morir ¿De que estoy hablando? Podrías responderme airado. Aquí quiero que me prestes atención, todos absolutamente todos vamos a morir y eso TODOS LO SABEMOS y luego te pregunto, SI LO SABEMOS, ¿por qué actuamos como si eso no nos fuera nunca a ocurrir? ¿Por qué entonces vivimos pendientes de obtener cosas, de lograr metas, de triunfar? Como si ese fuese el único objetivo. El sólo ESTAR VIVO ya ES MARAVILLOSO!!!!

¿Qué se necesita para disfrutar la música? ¿Para contemplar las estrellas? ¿Para apreciar la naturaleza? ¿Para salir a caminar? ¿Para amar? ¿Para dibujar una sonrisa en tu rostro? ¿Para dar un abrazo, una caricia, una mano? ¿Para agradecer que tengas la oportunidad de estar vivo? (¿cuantos espermios no lo logran?) en fin, muchas cosas más. Y vuelvo a preguntarte, para conseguir lo anterior, ¿Se requiere dinero? ¿Estudios? ¿Status?, la respuesta es absolutamente NADA!!!!!, vienes con TODO para SER FELIZ ¡!!!, entonces cambia esa cara, deja de pasarlo mal que a eso no vinimos y ENTREGATE a la vida, disfruta EL PRESENTE, rescata lo bueno del pasado (aún las cosas malas dejan aprendizaje) y despreocúpate del futuro (pierde cuidado que él sólo vendrá a ti).

Recuerda lo que decía un maestro Zen “Nunca puedo bañarme en el mismo río”, la vida NO SE DETIENE porque tú lo deseas, todo, absolutamente todo continúa su marcha sin distinción. Las horas pasan, los plazos se cumplen, los ciclos de las estaciones no cambian, las olas del mar llegan a la orilla de la playa, la luna y las estrellas aparecen en la noche, muere gente, otras que nacen, nada, nada se detiene.

Por eso cuando sientas pena, tristeza, desdicha, o que la vida te parece un castigo, pregúntate simplemente ¿Y si hoy fuera tu último día?

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