Donde están nuestros niños

No me refiero a nuestros hijos, me refiero a esos niños que fuimos, tiernos, inocentes, alegres, puros...esos que soñaban con ser bomberos, jugadores de fútbol, basureros, astronautas, esos que queríamos jugar con el niño de la casa del frente, o de la esquina, que queríamos jugar con cualquiera que se nos acercara. Donde están esos niños, me pregunto mirándome al espejo, y viendo que en alguna parte de un tiempo pasado me perdí como tantos otros niños, que nunca fuimos lo que soñamos, que ahora ya no saludamos al vecino del frente, y es más no tenemos interés en él, menos en jugar, jugar, si no hay tiempo, ya no tenemos tiempo para jugar, y cuando nos invitan a jugar, pensamos que es una pérdida de tiempo. Donde quedaron esos niños, esos sueños, esos juegos, simples, donde sólo se necesitaban ganas de pasarlo bien, nada más, no se pedía plata, ni hacerse socio, ni ser de ningún partido político, o club deportivo, si eras niño y querías jugar, eras bienvenido, no se te pedía nada, sólo las ganas, ganas de correr, reír. Cosas tan simples, y hoy tan escasas.

Dignidad

Cuando se pierde la dignidad, se pierde todo. Es como dejar caer un jarro de porcelana y ver como se quiebra en mil pedazos, así me sentí, ...