Algo tan simple como botar un papel

Un anciano paseaba junto a su mujer por el borde costero disfrutando de la brisa marina y la calidez de la tarde. En eso, un joven que venia en sentido contrario dejo caer un envoltorio de algo que estaba comiendo frente a los ancianos y siguio  camino. De inmediato los dos gritaron al joven para que se detuviera. El joven llevaba conectados los audifonos por lo que no los escucho. Ante el escandalo que hacia el anciano, los transeuntes pensaron que les habia robado y un par de jovenes le detuvieron y le llevaron con ellos. El joven ciclista no entendia que pasaba y cuando el anciano les explico que todo se debia por el envoltorio que habia arrojado, molesto accedio a recogerlo, no sin antes hacerle ver que todo el mundo lo hacia. Los curiosos que no faltan, reian por el escandalo de los abuelos. Mientras el anciano reclamaba en voz alta por la falta de respeto y conciencia, y su voz se perdia por el sonido de las olas.

El séptimo sentido (de la felicidad)

Sin duda que todos conocemos los cinco sentidos conque la mayoría nacemos (vista, oído, gusto, olfato y tacto) y suele atribuirse el sex...