Bombardeo en Kabul


El bombardeo soviético no cesaba. La ciudad de Kabul, se hacía cada vez, más insegura. Tarig y su familia, buscaron refugio en un gimnasio de la ciudad que estaba habilitado para los afganos. El miedo se había apoderado del pequeño de 6 años. Al caer la noche, no aguantando más la angustiante situación sus esfínteres le jugaron una mala pasada. Avergonzado decidió arrancar antes de que amaneciera. En el intento fue sorprendido, pero no pudieron impedirlo pese a los gritos delirantes de sus padres y de todos los refugiados que clamaran a que volviera. Fue lo último que escuchó luego de la explosión. Al amanecer fue rescatado treinta metros más lejos. Entre los escombros no había rastros de los suyos, y lo mojado de sus pantalones, pasó desapercibido

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