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Soy culpable





Soy culpable de aquello que no dije,
cómo de todo lo que expresé de mala forma,
soy culpable de cada uno de mis actos
e inclusive de mis pasividades.

Soy culpable de lo que pensé o soñé,
de lo que me ilusionó o me paralizó,
de mis éxitos y de mis temores.
Soy culpable por haberte amado en silencio,
de haber bajado la vista
cuando tus ojos se encontraban con los míos,
de callar cuando mi corazón latía a borbotones por ti.

Soy culpable de haberme acercado a tu cuerpo y
haber sentido el sabor de tus labios,
de haber recorrido cada palmo de tu piel,
y estrechado contra mí, cuando una parte de ti se resistía.

Soy culpable, de que aún no te olvide,
pero por sobre todo,
soy culpable,
por haber huido de tu lado,
cuando quizás comenzaba a amarte.


Soy culpable…

Dejé olvidado

Dejé olvidado un poco de mi en tu sonrisa, por eso cuando busco tu mirada en la penumbra de mi soledad, viene la mano del pasado para acariciar mi conciencia y susurrarme al oído con ternura, que ya no estás aquí y que algo de mi, se quedó olvidado en el velador de tu morada esa donde sonreías al verme llegar, hace ya tanto tiempo, cuando las golondrinas, me salían a esperar. Dejé olvidado un poco de mi, en alguna caricia furtiva, en tu camisón, en el perfume de tu piel, en tu almohada, que se yo, si todo de pronto se derrumbó, y el pasado se borró, como una huella en la arena, dejada en mi andar lacónico, en busca de ese amor que se tragó el mar de la memoria. Dejé olvidado un poco de mi, en la forma de mirarte en la intimidad, o cuando buscaba refugio en tu calor, vino la brisa del olvido y me alejó como la carta de mi amada, que se llevó el viento, en una tarde otoñal, cuando la gente no transitaba por el parque de mi ciudad, y los perros aullaban en la oscuridad. Dejé olvidado un poco de mi... y ya no tengo fuerzas ir por él...

Cuando me siento perdido


Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido

estándome con el sabor de tus labios

mientras regresas por la noche.

Sólo entonces logro fundirme

en un instante sin lamentos

que me transporte

más allá de las tinieblas.

Porque cuando estás conmigo

el perfume de tu piel

me embriaga los sentidos y

puedo sentir que la vida me sonríe.

No me canso de tus labios

adheridos a los míos, de noche de día,

y quedarme contemplando

mientras te hago mía.

Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido,

me gusta abandonarme

entre el nido de tus piernas

donde se funde

el temor de mis sueños heridos.

Y me despierto a medianoche

sólo para reencontrarme en tus ojos

y saber que no estoy disipado,

como naufrago lacerado

a la deriva de tus silencios.

Bajo la luz de la luna,

me deleito con promesas incumplidas

tú dormitas y

yo perezco cada instante a tu lado

pleno de amor por ti.

****

Soñé contigo



Tú ni siquiera lo sabes,
pero anoche soñé contigo,
cumplí mi deseo
y sentí la dulzura de tus besos,
la complicidad de los afectos encendidos,
y por un instante,
la vida me pareció más dulce.

La madrugada me arrebató la nostalgia,
y me descubrí
nuevamente en compañía de la soledad,
pero sonreí de dicha,
al saber que al menos en un sueño
pude tus labios sentir.

Seguirá la vida, seguirá la tuya y la mía,
por caminos distintos,
incluso ajenos totalmente,
pero yo podré cerrar los ojos
y por un instante recordar tus besos,
y la vida no me parecerá tan mesquina.

Quizás en otra vida, podrás ser mía,
en tanto seguiré soñando,
con la sola esperanza que algún día,
abriré los ojos,
y estarás conmigo.

Tú ni siquiera lo sabes,
pero anoche soñé contigo.

Esa mujer


Ella me tiene atrapado en un mar de sensaciones nuevas,
ella me distrae sin quererlo, me mantiene atado a su ser,
me transporta más allá de las fronteras,
le siento sin tocarla,
le abrazo sin que mis brazos le alcancen,
le beso sin que mis labios rosen los suyos,
y cuando cierro los ojos la veo,
en la oscuridad de la noche, me separo de mi cuerpo
para ir con ella y abrazarla,
su piel suave es un dulce brebaje que mis labios beben,
y cuando mis manos la tocan, la pasión se apodera de mi
hasta perderme en la locura.

Ella me tiene atrapado en un mar de sensaciones nuevas...

Busco una mujer


Busco una mujer que abrace mis sueños,

Busco una mujer para perderme en su mirada,

Y en cada beso suyo encontrarme,

Busco una mujer que me haga sentir

Que se parte mi alma

Si ella me falta,

Que despertar sin su mirada es perecer,

Que al no escuchar su risa, la vida me parezca fatua,

Que cada fibra de mi ser se ilumine con su sola presencia,

Y que en su ausencia el recuerdo de su aroma,

Sea lo que me mantiene vivo.

Busco una mujer, para amarla hasta morir de dolor,

Para inundarla de versos,

Busco una mujer, que me enseñe el verbo amar

En todo su esplendor,

Que los límites de su cuerpo no sean ataduras,

Para vaciar en ella mis pasiones, mis temores,

Y que el ardor de mis manos le cobijen aún en sueños,

Que el fragor de mi corazón al palpitar por ella,

Retumbe más allá de las estrellas,

Y que la luna me ilumine cada noche,

Para escribirle un poema de besos en su piel.

Busco una mujer para conocer la eternidad,

Para fundirme en el más allá,

Y quedarme dormido con la fragancia de su piel,

Cada noche, sin temor a no despertar más.

Busco una mujer,

Para escribirle un poema de besos en su piel.

*****

Vida te me vas


Mi vida se aleja

en las tinieblas de la noche,

ayer quise detenerla,

quise preguntarle ¿Dónde iba?

No quiso contestar.

¡Vida te me vas!

y no logro saber como acercarme a ti,

no logro entenderte,

no logro acompañarte,

simplemente presencio tu marcha.

El tiempo que pasó

ya lejano está,

no se cuando,

no se como,

pero,

ya se fue,

y solo me quede preguntando

que hacia yo, en tanto.

********

Es tan corto el amor


Como dijo el poeta

es tan corto el amor

y tan largo el olvido.

Que simple suena

y que tan compleja

verdad hay detrás;

que triste y clara verdad.

Que fría

tan fría como la sensación

de las gotas de lluvia

que corren por mi ventana

creando un escalofrío

en mi espalda,

y mi voz tiembla

y no es por frío

y mis ojos

se quisieran cerrar

para

no ver la soledad.

*****

Lamento Nocturno



Ahogado en el lamento nocturno,
el dolor de mi alma se confunde
en la oscuridad de la noche.
La luz de luna apenas
roza mi mirada.

Presencio la vida tan cerca y tan lejos,
me aferro a una vida lejana,
abandono mi cuerpo en la cama.
Es tan extraño el dolor del alma
desgarra por dentro, sangra la conciencia,
la mirada interna explora las entrañas,
figuras, escenas
¿qué pasa allá adentro?
No logro entender nada.
¿Sabrá Dios que le hablo, le juzgo,
le busco, sabrá nada?

Es tan extraño pensar que soy, que fui,
que un día creí, que un día pensé,
que las horas pasan,
y ¿el tiempo de ayer?
¿dónde se ha ido?.

La rosa


En el jardín
nació una rosa
la cual
cierto día se marchitó.

No sé cuando
ya que
anduve
de aquí para allá,
sin tener tiempo
para darme cuenta cuando pasó.

¡Cuantas rosas se marchitan!
y yo sin tener tiempo,
tendrán tiempo
las rosas
para cuando me marchite yo.

Mar de dudas


Tropieza mi figura en el atardecer,

rompen las olas de mis miedos

en mi conciencia,

mientras las dudas

golpean mi realidad y me atormentan.

Mar de dudas me embarga,

mientras camino

acompañado de mi nobleza

como único estandarte.

Y es que cada vez

necesito menos

de lo que el mundo

tiene para ofrecerme

y más deseo

lo que no me puede dar.

Locura


Locura me viene,
se acerca, se marcha;
desgarra mi cuerpo
cega la mirada,
mis manos tiemblan.

Susurra a mi oído
penetra mi alma
le siento venir,
más no es deseada;
por eso le alejo
lucho por mi alma.

Promete volver
jadeante se pierde
consuela la calma,
mis manos tiemblan.

Abrigo esperanzas;
el tiempo ríe, ríe a carcajadas
su risa me daña.
Casi vencido
le escupo a la cara.

En el horizonte
la locura marcha,
y
mis manos calman.

******

Acaso


Acaso piensas seguir callando…
mientras mi alma agoniza,
no te das cuenta
que aún
en silencio, hablas.

Tu mirada indiferente
no logra distraerme.
Aquello que te mortifica,
no descansará,
por eso, vuelvo a
preguntarte,
¿Acaso piensas, seguir callando?

Como no hablaste,
apagué la luz,
y el reflejo de mi ser,
desapareció en el espejo.


***

No estoy pensando, estoy sintiendo, contesté


La fragancia bañó tu cuerpo,
después de habernos amado.
El brillo de tus ojos pardos,
se refugió en mi mutismo, y
nos quedamos mirando,
acurrucados, sorbiendo aún
los últimos resabios de placer.

Quise decirte tantas cosas y
guardé silencio,
tu mirar inquieto,
revoloteando como una mariposa,
se posó en la punta de mi consciencia,
y entonces preguntaste,
¿en que piensas?,
no estoy pensando, estoy sintiendo, contesté.

Nuestras piernas se entrelazaron,
las sábanas guardaban el elixir de nuestra pasión,
con un beso,
quise decirte mil te quiero,
tu mano se posó en mi cabellera,
y nos encontró ausente la oscuridad.

Mi mano buscó la tuya, tus ojos se cerraron
besé tus labios suaves, dulce nácar,
el tiempo se quebró al posar sobre tí mi cuerpo,
te regalé un oprimido beso,
y me cobijé en tus senos.

La noche afuera cantó baladas,
y la luna avergonzada se ocultó,
llevándose las estrellas,
el fulgor se deslizó en el aire,
como el humo de un cigarro mal apagado,
un beso escurrió por tu cuerpo,
y tu preguntaste
¿en que piensas?
no estoy pensando, estoy sintiendo, contesté.

Lucrecia

La mirada de mi madre quedó fija en el dibujo de un sol que asomaba tras la montaña, trazado con tiza en la muralla, seguramente por un niño...