¿Por que no?

Siempre que estamos frente a algo que nos puede cambiar la vida en forma abismante, o que vislumbramos un modo de salir del pozo, nos viene esa sensación de negación, esa piedra en el camino con la que necesariamente tenemos que tropezar, o bien esa duda ¿dónde estará la trampita? la cosa es que por anga o por manga tenemos que fracasar o perder esa oportunidad, o dejarla pasar...y conformarnos porque resultaba ser demasiado bueno para nosotros, cómo si a nosotros no nos pudiese tocar. Es como si la mujer más bonita te mirara, y te dijeras (seguro que está mirando a alguien más, o me confundió con alguien), o si eres mujer y alguien te dice un piropo en forma directa (piensas, éste lo único que quiere es llevarme a la cama) En fin, estamos tan acostumbrados a aceptar el éxito como ajeno, que vivimos pensando cuando nos tocará a nosotros, pero cuando pareciera asomarse, lo primero que hacemos es negarlo, es desconocerlo, darle la espalda, pensar que hay una equivocación, que NO es para tí,¿y si estuviera bien? SI realmente era PARA TI ¿que pasaría.? Te invito a pensar en ¿Por que no?, quizás te asombres de la respuesta.

Todos merecemos una NUEVA oportunidad, cambia el switch de la NEGACION por el de la ACEPTACION, has un esfuerzo, déjate atrapar por el azar, cómo sabes que te va bien. Después de todo ¿Por que NO?

Que Dios te bendiga, Que Alá te abrace o Buda te guíe

No importa a quien te dirijas lo importante es la intención de invocar la protección divina en favor de una persona o una cosa. Esa es la cuestión, entender en su magnánima expresión el verbo “dar” , sólo entonces estarás en condiciones de recibir, sólo entonces habrás escuchado el cosmos y estarás en conexión con él. Sólo entonces el mar te pertenecerá, como el cielo, las estrellas, las nubes, el sol, los árboles, los pájaros, las montañas, y tantas cosas más, sólo entonces dejarás de ser pequeño para fundirte en la inmensidad, para disgregarte en la nada y el todo. Podrás caminar por la playa siendo arena, ola, roca, algas que más da, si todo te pertenece como tú a ellos, que importa ser un pez que es devorado, que importa ser el alga que bota el mar, que importa ser la concha que se esconde bajo la arena, si todo estaba aún cuando tu callabas, cuando tus ojos no sabían mirar, cuando tus pies no sabían andar, cuando tus manos no sabían tomar. Aún es tiempo de dar y dar más, dar con el alma, con integridad, y no esperes recibir de vuelta todo, quizás te lleguen en varias vidas más, lo importante es que tú no dejes de dar, no dejes para mañana lo que hoy pudiste entregar, ese beso, ese abrazo, esa palabra, ese minuto para escuchar, para contemplar, para callar. Por eso amigo(a) Que Dios te bendiga, que Alá te abrace o Buda te guié y que encuentres la paz que te ilumine, que tu espíritu esté en armonía y que sobretodo sepas dar, dar es la clave de la felicidad. Darle tiempo a tus padres, darle tiempo a los hijos, a tu perro, a las plantas, a las estrellas, a las mañanas, a los atardeceres, dar gracias a la vida, lo importante es dar. Un gran abrazo a todos los que les llegue éste mensaje de todo corazón.

¿Que es el tiempo?


Que es el tiempo, si para los enamorados no existe, y para los niños es sólo un segundo, una pequeña fracción, si es algo que nadie controla, que todos dicen tener cada vez menos, que los abuelos dicen que ya pasó y que les parece eterno cuando deben enfrentar la muerte. Que es el tiempo, si a pesar de que se puede medir no tiene la misma sensación, para el que espera, o el que está atrasado, o aquel que lo olvidó, o aquel que no puede vivir sin saber la hora que es, mientras la vaca que pasta en el campo no le interesa, y el que sueña con la mujer que ama le parece sólo un instante cuando está con ella y una eternidad cuando no está. Que es el tiempo, cuando esa noticia no llega, cuando no sabemos que pasó con aquel pariente enfermo o ese hijo perdido en el supermercado, cuando se está en un taco, o perdido en un bosque, cuando es de día o de noche, cuando estás en una fiesta o en completa soledad, cuando sientes que te pertenece o cuando deja de pertenecerte, cuando te obligan a la espera, cuando no se apura, cuando se detiene, cuando te persigue, cuando te vigilia, cuando te avisa, cuando se transforma, cuando se atrasa o se adelanta. Que es el tiempo, cuando hemos perdido la conciencia, cuando la eternidad nos viene a visitar, cuando hace frío en una sala de espera de hospital, cuando aquel que dijo iba a llamar no llama, cuando quieres que el mañana llegue o que desaparezca. Que es el tiempo, cuando se pierde a un ser querido, un hijo, un miembro o la moral, la esperanza, cuando piensas que ya no lo tienes más, porque fuiste desahuciado, cuando te quitan la dignidad, cuando violan tus derechos, cuando te arrebatan un sueño. Que es el tiempo, será aquello que perdí mientras lo buscaba, será aquello que nunca podré atrapar, será aquello que mejor debo olvidar, o mantener siempre en el recuerdo, será que habrá un solo tiempo, único, real, para todos por igual. Será una invención, una excusa para mantenernos atormentados, una manera de retenernos, de hacernos pagar por él, de vendernos. Que es el tiempo, me termino de preguntar.

¿Cuánto valgo?

He estado en éste último tiempo preguntándome ¿cuánto valgo? si para mi madre soy el tesoro más grande del mundo, para mis hermanos un hombre extraño que busca un camino diferente, para mi ex-mujer la última porquería del mapa, para mis hijos (depende de sus estados de ánimos y de algún modo de mi billetera) para los conocidos alguien que tomó un camino distinto y se perdió en él, para ciertos amigos alguien que se atrevió a ir contra la corriente, para el banco un deudor, para el sistema alguien que dejó de producir, para mi última amante un hombre excepcional, para el vecino alguien a quien poco trata, para mi perra fiel su amo y para mi mismo una eterna interrogante.

De algún modo debo ser la suma de todo esto dividido por lo racional, multiplicado por lo consciente, elevado al cubo de lo espiritual y el resultado de esto menos la opinión de aquellos que no me interesa su opinión.

En fin, hoy no estoy para contar cuentos, me miro al espejo y veo a alguien en quien no me reconozco, no puedo decir si mejor o peor, sólo que no puedo descifrar lo que tratan de decirme mis propios ojos y me extravió en mi propia mirada. No sé si logre reencontrarme y con ello poder responderme ¿Cuánto valgo?

Donde están nuestros niños

No me refiero a nuestros hijos, me refiero a esos niños que fuimos, tiernos, inocentes, alegres, puros...esos que soñaban con ser bomberos, jugadores de fútbol, basureros, astronautas, esos que queríamos jugar con el niño de la casa del frente, o de la esquina, que queríamos jugar con cualquiera que se nos acercara. Donde están esos niños, me pregunto mirándome al espejo, y viendo que en alguna parte de un tiempo pasado me perdí como tantos otros niños, que nunca fuimos lo que soñamos, que ahora ya no saludamos al vecino del frente, y es más no tenemos interés en él, menos en jugar, jugar, si no hay tiempo, ya no tenemos tiempo para jugar, y cuando nos invitan a jugar, pensamos que es una pérdida de tiempo. Donde quedaron esos niños, esos sueños, esos juegos, simples, donde sólo se necesitaban ganas de pasarlo bien, nada más, no se pedía plata, ni hacerse socio, ni ser de ningún partido político, o club deportivo, si eras niño y querías jugar, eras bienvenido, no se te pedía nada, sólo las ganas, ganas de correr, reír. Cosas tan simples, y hoy tan escasas.

La Casona y el perro lanudo

  Déjate llevar me decía mi inconsciente como si fuera la dulce voz de mi madre, parsimoniosa, la escuchaba una y otra vez, mientras hacia e...