¿Se le ofrece otra vida al señor?


Te imaginas en un restaurant de la vida, donde se acercara un mozo, y te preguntara si estás conforme con esta vida o si acaso quieres otra vida y luego te ofreciera una carta con un sinnúmero de posibilidades, desde mendigo hasta presidente de tu país, entonces ¿que elegirías?. Y en caso de estar dubitativo, te propusiera poner tu actual vida en pausa y experimentar mientras tanto cualquier otra, hasta incluso tendrías la posibilidad de vitrinear en una pantalla virtual, la cual tendría un submenú de opciones. Como por ejemplo, podrías elegir ser mujer, entonces tendrías la opción de vivir como soltera, ser casada, con pareja, profesional o dueña de casa, etc. ¿Qué piensas? ¿Te gusta la idea? ser el propio gestor de tu futuro, a tu entera voluntad, antes incluso de nacer...algo así como un semidios.

No sé si sería interesante la vida bajo ese prisma, saber desde pequeño que serás exitoso, que no te faltará nada, sin duda no deja de ser tranquilizador, pero seguir un patrón determinado, te quita la posibilidad de equivocarse, esa forma que tenemos de aprender de las cosas, tropezando y cayendo tantas veces como sea necesario, hasta lograr superar la lección.

Como tema de ficción, no deja de ser interesante lo planteado, pero al menos mi posición prefiere la incertidumbre del mañana, la hace más interesante, más mágica, llena de probabilidades nuevas, y eso hace que sea maravilloso cada día despertar, sin saber lo que pueda pasar, tanto en tu vida, como en la de aquellos que te rodean.

Definitivamente, de estar en el restaurante, le contestaría al garzón, muchas gracias, pero estoy bien con mi vida y deseo terminármela degustando cada minuto hasta acabarla, y espero no dejar migajas de mi vida en el plato.

Sorpresas te da la vida


Cuando menos lo esperas, ocurre ese algo especial que te sorprende y que le da un sabor especial a tu vida.Hoy fue el llamado de mi hija mayor Tania, la lucecita que brilló en mi rutina...después de meses de invitaciones frustradas, resultó que podía juntarse conmigo a conversar, como padre e hija, (cada uno viviendo cosas distintas, ya no bajo el mismo techo).

Un bar porteño, fue el lugar de encuentro, y entre luces taciturnas, música moderna en pantalla grande, algo de humo por aquí y gente joven, conversamos un poco de la vida, recordamos momentos,nos escuchamos y sin decirnos más, refrescamos ese amor incondicional que existe entre un padre y una hija, y hago hincapié entre un padre primero hacia una hija, porque somos los padres (sin importar el género) quienes nunca dejamos de amar a los hijos, pase lo que pase en la vida, digan lo que digan, hagan lo que hagan, siempre serán esa semillita que salió de tí, y que de algún modo "te pertenece" (bajo nuestro sentido limitado de ver las cosas) porque en realidad nada nos pertenece, pero en fin, ese no es el punto, el punto es el momento vivido, esa pequeña con la que solía pasear en brazos luego de mi jornada laboral, había crecido y ahora compartía una cerveza y me contaba de sus proyectos, de sus vivencias, de sus metas, de sus miedos, de sus logros, de su sentir por la vida, y sin poder tomarla de la mano para sostenerla, protegerla, guiarla, debía escucharla y apoyarla a la distancia, sabiendo que ya sólo puedes aconsejar, porque ya abrió sus alas, y llegará tan alto como quiera, sin que tú puedas intervenir en nada.

Sé que mi etapa hoy, es la etapa de la contemplación de aquello que nació de tus actos, sin que ya nada puedas hacer...quedándote sólo la posibilidad de disfrutar de los logros, o consolarte por aquellos fracasos, donde a pesar de que las cosas no salieran bien, te puedes quedar tranquilo, si hiciste lo mejor que podías.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...

Extraño a mi padre

No sé si es producto que uno se va poniendo más viejo, y por ello más sentimental, lo cierto es que por estos días, me he acordado mucho de mi viejo...y debe ser porque de algún modo me hace falta el refugio de sus brazos, ese cariño de sus caricias en mi pelo, cuando me acostaba en su regazo, aún siendo hombre y padre, por que nunca dejé de ser su hijo, ese niño regalón, que encontraba en él, comprensión, protección, refugio, calor de padre, ese calor que emanaba de él, y que llenaba los espacios donde habitaba. Con el tiempo los papeles se fueron invirtiendo y antes de su partida,tuve que yo protegerlo, cuidarlo, mimarlo y amarlo como a un hijo. Y es que prácticamente partió en mis brazos una noche en que su conciencia se perdió en las tinieblas y me quedé abrazándolo sintiéndome tan asustado como él, no sabiendo que hacer, que le pasaba, porque su cabecita desvariaba, y con su mirada pérdida y sus ojos asustados, logré que se durmiera, pero yo supe que en ese momento fue su despedida.

La vida es dura de pronto, y uno se siente sólo, sin que nadie lo proteja, y entonces cierro los ojos y me refugio en el recuerdo de mi padre. No escribo esto con más afán que volcar lo que siento hoy, en una noche porteña, con su trsiteza lánguida y el recuerdo latente de mi padre, mi viejo, mi partner.

Cuando llega la noche


Me gusta escuchar música mientras escribo y pienso, y sueño, y cierro los ojos pensando una y otra vez, que estoy haciendo con mi vida. Para la mayoría lo correcto, aunque me resulte detestable, sin sentido, tiempo perdido y demás. De pronto hasta llego a pensar, que no tiene importancia lo que sienta o piense, lo que realmente importa es hacer lo correcto, lo común, lo tradicional.

Y antes de acostarme, siento como el preso condenado a cumplir su pena tras las rejas, que mis errores me tienen en este punto de la vida, en que sólo cuenta continuar, hacer lo que todos hacen, porque el tiempo de soñar ya quedó en el pasado. Quizás fue una etapa que olvidé vivir cuando niño, pero que ya no tiene vigencia, y es inútil reclamar como pérdida, porque nunca volverá.

Cuando llega la noche y siento el silencio nocturno, pienso en aquellas cosas que no tienen explicación, en los tiempos muertos, en los sinsabores, en las horas gastadas, en el cumplimiento fiel de un rol que nos hace parecer persona y lo que más me atormenta es estar caminando en un sendero sin fin, sin sentido, con lo única certeza que estoy perdiéndome en esa tediosa rutina.

Cuando llega la noche, una parte de mi se muere conmigo, pero debo callar porque los demás están contentos con mi actuar normal. La oveja volvió al rebaño, es lo único que cuenta pariecera dictaminar mi destino.

La Estrella que quería bajar a la tierra

Todas las noches, como de costumbre, la pequeña estrella se vestía de luz y se disponía a permanecer así hasta el amanecer. Su rutina le parecía más bien una pérdida de tiempo, algo sin sentido, ella quería ser una estrella fugaz, viajar por el espacio aunque tuviera que perecer en la travesía.

Un día, amaneció más nostálgica que de costumbre y sintió la voz de un niño que la señalaba desde la tierra diciéndole a su padre, “esa es mi estrella papá, si algún día muero viajaré hasta ella y me quedaré ahí para siempre, para estar vigilándote del espacio”. El pequeño de apenas 5 años tenía cáncer y su padre, no pudo contener las lágrimas ante lo exclamado por su hijo.

Desde entonces y con autorización del sol y la luna, la estrella podía acercarse un poco cada día para que el niño, la pudiera contemplar mejor. Al cabo de un año, a los ojos del pequeño parecía haber aumentado cinco veces su tamaño y cada día se la mostraba a su padre, quien imaginaba que aquella estrella venía en busca de su hijo. Mientras por una ventana, el niño miraba lleno de alegría, como la estrella se acercaba un poco más, en la otra su padre sollozaba acongojado por tal hecho (sólo su esposa lograba consolarle)

Lo cierto es que el infante extrañamente comenzó a mejorar, y mostró tal mejoría que los médicos no lograban dar crédito. Pero, como suele suceder, un científico alertó del acercamiento de la estrella y se produjo a nivel mundial, todo tipo de conjeturas, desde las más idealistas a las más fatídicas. Lo cierto es que el sol y la luna, le pidieron a la joven estrella comenzara a retroceder, porque los habitantes de la tierra se estaban asustando. A regañadientes hizo caso. En tanto el menor, comenzó a empeorar de salud. La estrella y el niño se iban apagando lentamente, una porque cuando había encontrado un sentido a su vida no podía ayudar al pequeño y el otro porque pensó que la estrella se había enojado con él y que lo rechazaba.

Cierta noche, la estrella desesperada por saber que éste agonizaba, decidió presentarse a través de un sueño. Aquella noche, el pequeño deliraba de fiebre, sus padres suponían lo peor, mientras éste susurraba las siguientes palabras "estrellita, estrellita, por qué me has abandonado"...Tras un instante los padres vieron como una luz iluminaba toda la habitación, el niño comenzó a sonreír, y la estrella le explicó al oído lo sucedido en la tierra. Después de un rato, se le bajó la fiebre y se recuperó totalmente. Desde entonces todas las noches, se sienta en la ventana con su padre en la ventana y conversan con su amiga estrella que le salvó la vida.

Cuando me siento perdido


Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido

estándome con el sabor de tus labios

mientras regresas por la noche.

Sólo entonces logro fundirme

en un instante sin lamentos

que me transporte

más allá de las tinieblas.

Porque cuando estás conmigo

el perfume de tu piel

me embriaga los sentidos y

puedo sentir que la vida me sonríe.

No me canso de tus labios

adheridos a los míos, de noche de día,

y quedarme contemplando

mientras te hago mía.

Me gusta encontrarme en tus ojos

cuando me siento perdido,

me gusta abandonarme

entre el nido de tus piernas

donde se funde

el temor de mis sueños heridos.

Y me despierto a medianoche

sólo para reencontrarme en tus ojos

y saber que no estoy disipado,

como naufrago lacerado

a la deriva de tus silencios.

Bajo la luz de la luna,

me deleito con promesas incumplidas

tú dormitas y

yo perezco cada instante a tu lado

pleno de amor por ti.

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¿Qué es para tí un beso?




El significado de el beso es el acto de tocar algo con los labios, generalmente a otra persona. Es una práctica habitual entre los humanos, también presente en otros primates y en otros órdenes de animales. Fijense que dice expresamente tocar algo con los labios, pero cuando hablamos del beso, lo primero que se nos viene a la mente es el contacto de los labios entre dos personas. Ahora, si me preguntas que es para mí un beso, te diría que es el acto íntimo más delicado que hay, y donde la entrega puede traspasar las barreras de los sentimientos. Sin duda que hay todo tipo de besos, de esos por compromisos (entre parejas con relaciones gastadas), besos donde sólo prevalece la pasión (que son el preludio para tener sexo) y los hay aquellos en que el sabor de los labios, la textura, la temperatura de la boca ajena, se te quedan grabados en la memoria a fuego. Siempre hay besos que son inolvidables, y aunque sin duda algunas veces los primeros son importantes, yo prefiero aquellos especiales, donde se conjugaron la ternura, con la pasión y esas ganas de transmitir a borbotones lo que estás sintiendo, esa emoción espantosa entre amor, deseo, locura, ternura...sin duda que un beso es una cosa mágica, de mucha entrega, donde la intimidad de dos personas se funde en ese contacto, en ese encuentro de labios, de lenguas, de bocas deseosas, de pasiones retenidas, de sentimientos encontrados, de miedos, de sueños, ilusiones, todo se desviste con un beso. Por que un beso te desnuda, hace que salga todo de tu ser, si en ese momento amas no quedará duda alguna, podrás rehusar tu entrega en palabras, en el control de tus sentimiento, pero si besas de verdad, entonces serás delatado. A mi me gustan los besos lentos, suaves, juguetones que comienzan como indefinidos rozando las comisuras, hasta atrapar de sorpresa el labio de la mujer besada, para atraparla, atraerla, poseerla, hacer que sepa que es mía desde el momento que la beso. Hay besos que te quitan el aliento, hay besos inesperados, hay besos tiernos, ardientes, fríos, deslavados, besos que defraudan, que en vez de encender apagan, pero no se trata de técnica, se trata de entrega, y cuando esa entrega no se produce, un beso se transforma sólo en el contacto físico de los labios nada más. En cambio, cuando la química llama, cuando los labios se atraen, cuando tu sientes que ya no aguantas más por besarla, y ella sólo quiere que la beses, entonces sólo entonces, puedes hablar de un verdadero beso. Y tú ¿Que opinas de los besos?

La Casona y el perro lanudo

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